octubre 06, 2007

2.0



En unos días cumpliré 21,
que es la histórica barrera que define la responsalididad... al menos legalmente,
y creí que era hora de construir
sobre los cimientos preparados.

El anterior fue un buen año,
lleno de entretenciones, alegrías, tristezas,
lágrimas, desánimos, etc.
pero logré encontrar en mí la fuerza para sentirme yo,
es decir,
me descubrí.

He aprendido que lo que se camina es imposible de borrar,
que las experiencias están fuertemente ligadas a las emociones,
y que los lugares y amistades son lazos invisibles
imposibles de destruir.

Hay cosas que no se olvidan aunque nos esforzemos en hacerlo,
pero también he aprendido que los buenos momentos
no se deben olvidar.

Espero que este año traiga consigo la confirmación de mis promesas,
la superación de miedos y,
por sobretodo,
la satisfacción de vivir las reglas
de mi propio camino.