Sus labios sonreían observándolo. Aquel era el adiós, pero no le importaba... Era el tiempo, cada uno debía encontrarse a sí mismo y crecer.
No había que llorar más.
Caminaba sola al encuentro del futuro, pensando que no siempre los cuentos tenían un final feliz. En el fondo lo sabía, siempre lo había sabido. Sus propios errores decantaban en aquellos recuerdos que, por más que se esforzase, no podría olvidar.
Sin final feliz. Vuelta a casa sin retorno. Triste, como siempre.
Extrañaría, sí, pero sería fuerte y no daría vuelta atrás. Esa, era la hora de crecer.
Caminaba solitaria cuando sintió una mano sostener la suya, y una dulce mirada se posó en sus ojos. Era el adiós.
Regresar era complejo, le había sucedido con anterioridad... pero, como siempre, no iba a llorar. Se guardaría la tristeza para ella y sonreiría. Al final ella siempre sonreía.
- Estás bien? - le preguntaron cuando regresó.
- Sí - mintió descaradamente - y sonrió. Nadie jamás se enteraría de su pesar porque ella era fuerte.
Se me acaba de ocurrir de picada. Leí un fic muy penca basado en una canción que, pese a que no me gusta a cagar, inspira para más de lo que leí ¬¬U
Así que acá estoy, según lo que a mí me gustaría que sucediera. Una muerte. SxS